La Historia de la Humanidad
es la historia de la estupidez Humana.

27 de noviembre de 2017

Los que se quieren quedar en Venezuela


En la actualidad, mucho se ha dicho sobre los venezolanos que se marchan del país en búsqueda de mejores condiciones de vida ante la crisis económica, e incluso se ha dicho mucho de aquellos que la pasan mal en otro país y no les queda más remedio que regresar. Pero esto no va de uno ni lo otro, sino de aquellos, venezolanos y extranjeros, que a pesar de todo, se quieren quedar, aun teniendo los medios para irse del país.

Desde la época colonial hasta inicios del siglo XXI, Venezuela sólo estuvo acostumbrada a la afluencia de inmigrantes. Una importante oleada de migrantes vendría a partir de la Segunda Guerra Mundial: españoles, italianos y portugueses se establecieron en Venezuela y echaron raíces, permeando la cultura venezolana hasta la actualidad. Venezuela es, en cierta manera, cosmopolita, en tanto en ella se mezclan las culturas indígenas, europeas, africanas, asiáticas e incluso árabes.

Podríamos señalar como una última gran oleada de migrantes la que provino de su vecina Colombia. El conflicto interno colombiano provocó muchos desplazamientos hacia Venezuela durante décadas, muchos de ellos en condición de refugio. Todo esto da una idea del contexto de un país que ha sido tradicionalmente receptor de migrantes.

Un artículo de la BBC se hacía esta pregunta: ¿Por qué los extranjeros que podrían irse de Venezuela deciden quedarse?[1] Acudieron a varios extranjeros para hacerles esa misma pregunta, y para la cual obtuvieron respuestas, en su mayoría románticas, asociadas al arraigo y al cariño que sienten por el país que los acogió en sus momentos más duros, así como también algunos de ellos apuestan por la pronta recuperación del país y otros porque tienen los medios para sacarle provecho a la crisis (especialmente aquellos con ingresos en dólares).

Es muy difícil determinar cuantos extranjeros hay en el país, especialmente porque el gobierno no es muy dado a compartir estadísticas.  Pero en cuanto a refugiados podemos ver que aún muchos extranjeros solicitan protección del Estado venezolano. Según el ACNUR, en Venezuela se estima que existen unas 173 mil personas refugiadas o con necesidad de protección internacional, pero realmente reconocidas, hasta diciembre de 2016, hay 7.461. Un 98% de ese grupo son hombres y mujeres colombianas que, muchas veces por temor, se resguardan para no ser reconocidas[2].

Para la gran mayoría de los extranjeros en Venezuela, después de tantos años, regresar a su país de origen implica reintegrarse a un país que ya no conocen. Son precisamente ellos los que conocen lo difícil que es adaptarse a un país que no es el suyo, por ello se lo piensan dos veces antes de volver a pasar por ello. Además, muchos destacan algunas ventajas de Venezuela: el clima, la pasión, la apertura de los venezolanos y hasta sus hermosas mujeres.

Pero no sólo podemos hablar de personas, sino también de empresas. Cientos de multinacionales operan en Venezuela, incluyendo Procter & Gamble, Chevron y Telefónica; ¿Por qué no se han ido las grandes multinacionales del país aún cuando el ambiente para los negocios es completamente hostil? Aunque suene contradictorio, una empresa obtiene más ingresos cuando hay mayor riesgo, si no es que algo la desploma primero. Ninguna empresa está dispuesta a abandonar un mercado salvo que llegue un punto de colapso o de no retorno, y la economía venezolana es demasiado rentable como para que una empresa decida dejarle un hueco que ya tiene a otra empresa[3]. Por eso seguiremos viendo a Coca-Cola y a McDonalds en las calles de Venezuela durante mucho tiempo todavía.

Además, hay algo muy básico que aplica tanto para las empresas como la gente de a pie: los dólares están en control del Estado y no son de fácil acceso. Si no hay dólares, ¿cómo te vas a ir? ¿Qué vas a hacer con la plata de la casa o del edificio que vendiste? Salir del país "no es soplar y hacer botellas".

En lo personal, no me iría de Venezuela, a no ser que se me apareciese una oferta de trabajo irresistible, o por una razón fuertemente personal. Y es que lo voy a resumir de una manera muy breve: Prefiero quedarme aquí a luchar.

Notas:

  1. "Por qué los extranjeros que podrían irse de Venezuela deciden quedarse". Disponible por: http://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-41259842
  2. "ACNUR Venezuela: 'A pesar de la crisis, refugiados prefieren quedarse y trabajar'". Disponible por: http://www.panorama.com.ve/experienciapanorama/Acnur-Venezuela-A-pesar-de-la-crisis-refugiados-prefieren-quedarse-y-trabajar-20170707-0007.html
  3. "¿Por qué las multinacionales no se van de Venezuela?". Disponible por: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2014/02/140205_venezuela_economia_transnacionales_dp

22 de octubre de 2017

Cómo ganar unas elecciones perdidas


Si algo aprendí de Frank Underwood en House of Cards es que las elecciones pueden "arreglarse". Es importante el uso de los verbos, dado que el "fraude" se puede entender como alterar votos, mientras que "arreglar" una elección implica alterar las condiciones del voto. Frank ganó evitando que sus opositores voten, algo similar a lo sucedido en Venezuela.

Pero regresando al House of Cards, Frank Underwood, en su quinta temporada, a pesar de perder gana la presidencia. Ello no es absurdo, ya ocurrió el año pasado con Trump y en el primer período de Bush hijo, quienes ganaron a pesar de tener un número menor de votos. Todo ello es debido al complejo sistema político que se ha inventado el ser humano, en este caso los estadounidenses.

[SPOILER ALERT SOBRE HOUSE OF CARDS]

Apoyándose en la sensación del momento, Frank Underwood utiliza el terrorismo para cerrar centros electorales, supuestamente amenazados por grupos extremistas islámicos, dando la casualidad que dichos centros electorales han sido zonas que históricamente votan por sus opositores. En ese caso, el uso del miedo fue eficaz para manipular al electorado. Como EE.UU. no dispone de un sistema electoral directo, sino de segundo grado, es decir, donde la población no vota directamente por su candidato sino por colegios electorales, Frank pudo aprovechar ese sistema para hacerse con la suya y conseguir un escenario inédito: ningún candidato alcanzó los votos suficientes, lo que deja la elección presidencial a manos del Congreso. Para hacer la historia corta, y entre algunas artimañas subsiguientes, Frank se hizo con la presidencia a pesar de perder.

[FIN DEL SPOILER ALERT SOBRE HOUSE OF CARDS]

Yo me voy a atrever a hacer la pregunta que nadie se quiere hacer: ¿Las elecciones son realmente "expresión de la voluntad popular"? De hecho, los ejemplos recientes, como el Brexit, Trump, el plebiscito en Colombia, las elecciones regionales en Venezuela, nos indican que muchas veces los resultados electorales no reflejan para nada el sentir popular, sino que son sólo un juego de suma cero que consiste en empujar más fuerte que el otro para ganar.

En el caso del Brexit, quienes tomaron la decisión fueron las personas mayores quienes añoran el pasado imperialista de Gran Bretaña, que no son la mayoría. En el caso Trump, quienes lo eligieron fueron los estúpidos hombres blancos de los que una vez habló Michael Moore, que no son la mayoría del país. En el caso colombiano, quienes eligieron fueron los citadinos por encima de los campesinos, siendo estos últimos los que realmente viven y sufren la guerra interna. Ninguno fueron resultados que se puedan considerar representativos de la voluntad popular.

El caso venezolano se merece su propio párrafo, dada la similitud con House of Cards. En Venezuela gana el oficialismo por diversas razones: una de ellas fue la incongruencia del liderazgo opositor, el desánimo de las bases opositoras tras 4 meses de furia que no consiguió nada, pero también las terribles condiciones electorales impuestas desde el Gobierno. De hecho, mi centro electoral fue reubicado, supuestamente por posibles hechos de violencia, según el Consejo Nacional Electoral. Sin embargo, justo frente a mi centro electoral habitual, hay otro centro, que se mantuvo abierto como si nada. De existir hechos violentos, ¿Por qué no cerraron ambos centros? Porque la intención era incidir en la votación, específicamente en zonas que habitualmente votan contra el gobierno. A ello se le puede sumar el uso bandas paramilitares para asustar votantes, la inhabilitación de políticos populares, amedrentar con eliminar subsidios y suministros de alimentos en un país de gran escasez, no sólo de comida sino de ética. Así fue como el gobierno ganó 18 de 23 gobernaciones, a pesar de no contar con la aprobación de la mayoría de la población.

En todos los casos, los medios de comunicación han dicho que los grandes perdedores han sido las encuestadoras, pero yo creo que hay un problema de enfoque: las encuestas, aunque no son perfectas, tienen menos sesgos que una elección, siendo que a la hora de votar una persona se ve influenciada por muchos factores, mientras que una simple pregunta del encuestador te permite responder con mayor libertad, sin presiones externas y mayor honestidad.

Con ello no quiero decir que debamos acudir a las encuestadoras para elegir representantes o tomar decisiones políticas, sino presentar una verdadera falencia del absurdo sistema político actual. De hecho, aunque ya estaba convencido, cada vez estoy más seguro que la solución no se encuentra en "liderazgos", sino en nosotros mismos: No hay nada que una comunidad organizada no pueda hacer mejor que un gobierno, con excepción de la guerra. Cada vez me convenzo más de que la vía es la anarquía.

24 de septiembre de 2017

¿Qué aprendí en 4 meses de "furia"?


Durante 4 meses Caracas fue mi "Ciudad de la Furia". Ese fue el tiempo que duró (abril a julio) la serie de protestas que surgieron en Venezuela a raíz de las sentencias del TSJ que daban un autogolpe de Estado al Parlamento. En fin, hay varias lecciones que pude aprender de la experiencia:

1) La improvisación también está del lado opositor. En realidad, me atrevería a decir que hay mucha más improvisación que en el gobierno. No existe un plan, sino sólo metas comunes (salir de Maduro) a las que no se está del todo de acuerdo en como concretar (salida democrática, violenta o insurrecional). En algún momento, la MUD realzó un plan pero sólo como una manera de evitar conflictos partidistas en la oposición, un triunfalismo absurdo, irrealista y una suerte de reedición del Pacto de Punto Fijo. En ningún momento la MUD especificó, en caso de llegar al poder, que ocurriría con los programas sociales, con los trabajadores públicos, con las empresas públicas (¿Privatizarán?), liberación de precios o el dólar, etc, etc. Es evidente que los candidatos rara vez cumplen con sus promesas, pero las hacen con el fin de mostrar una línea política clara ante el electorado, y así sumar votos. En este caso es diferente, ya que la MUD sólo espera sumar votos a través del descontento hacia el gobierno, lo cual no se puede negar que sea efectivo. Es comprensible que la MUD no tenga una línea política clara al ser una coalición de partidos, que incluye tanto a gente de izquierda como de derechas, pero ello debe ser algo que se defina ahora, no después.

2) El insurrecionalismo no sirve. Me criticarán los anarquistas "románticos", pero la lucha insurrecional no funciona, al menos en el contexto actual no.

A algunos izquierdistas les resultará doloroso, pero los grupos de oposición tomaron un tipo de lucha que es claramente de izquierda: la insurrección, el llamado a desconocer la autoridad y de luchar, con capucha y molotov, contra los militares de ser necesario. Para agregarle más ironía al asunto, el gobierno "socialista" hizo lo que todo gobierno de derecha hace: acusar a los manifestantes de terrorismo y meter preso a todo aquel que sostenga una pancarta.

La oposición, como colectivo y no como coalición de partidos, peca de contradictoria: algunos puntualizaban que no se pueden aplicar medidas institucionales (elecciones) frente a una dictadura (a pesar de los ejemplos de dictaduras que salen mediante urnas electorales, como Pinochet), pero las protestas también revisten de carácter institucional, dado que ellas se espera incidir en las políticas o, al menos, en las decisiones de los políticos. Si en verdad hay una dictadura, es evidente que una protesta, por más tiempo que dure, por más intensa y violenta que sea, no tendrá efecto, porque a las dictaduras no les importa su imagen. Las protestas sólo sirven en regímenes democráticos, como suele suceder en Europa. Inclusive, la palabra "diálogo", aunque los políticos de la MUD saben que es necesaria, es prácticamente razón para excomulgación.

Admito que más joven admiraba la lucha insurreccional (un anarquista romántico), pero es inviable porque pretende hacer frente a un grupo sin preparación y mal equipado contra otro grupo entrenado y fuertemente equipado. Ni siquiera hay ejemplos de lucha insurreccional civil (protestas) que haya funcionado, y los que han tenido éxito se deben a la intervención deus ex machina de las fuerzas armadas. Por ejemplo, en la primavera árabe sólo cayeron aquellos gobiernos cuyas fuerzas armadas intervinieron. Ni siquiera el famoso Caracazo derivó en la caída del gobierno de turno.

3) La izquierda internacional no entiende lo que sucede en Venezuela. La mayor parte de la solidaridad de la izquierda, tanto autoritaria como antiautoritaria, está a favor del gobierno venezolano. ¿La razón? Porque el gobierno venezolano habla mal de los EE.UU. Es como si el hecho de autodeclararse antiimperialista fuera una patente de corso que justifica cualquier tropelía.

La peor parte es que el antiimperialismo venezolano es sólo de la boca para afuera. Por ahí salió en cadena nacional la imagen del presidente Maduro con los directivos de Chevron para América Latina, presentados como grandes aliados de la Revolución. A ello podemos sumar la venta de fondos buitres a Golman Sachs, los pagos puntuales de la deuda a Wall Street y los planes de explotación minera en territorios indígenas y zonas de gran biodiversidad biológica.

Lo único que yo veo es a una izquierda internacional que defiende a un gobierno de derecha que tiene un discurso de izquierdas.

4) La presión internacional no sirve. Aunque ello no es algo que aprendí con esta experiencia, pero lo confirmo. Ahí está el ejemplo de los 50 años de bloqueo económico contra Cuba, que no sirvió de nada, evidentemente, a menos que la intención haya sido que Castro gobernara para siempre.

Las denuncias ante la Corte Penal Internacional (CPI) tampoco sirven. En el año 2009, la CPI emitió una orden de captura contra Omar al Bashir, presidente de Sudán... Tras 8 años, les informo que ese señor sigue siendo presidente. De hecho, eso provoca que cualquier presidente quiera todavía menos abandonar el poder, un poder que lo aleja de la cárcel.

5) Tengo más resistencia física y mental de lo que pensé. Esta es una lección personal, que seguramente aprendimos todos los venezolan@s en esos 4 meses. El cansancio que provocaban las protestas, las marchas, el cierre de calles, paros, la incertidumbre, los detenidos, los heridos, los fallecidos, los políticos necios, era bastante insoportable. Incluso uno de los detenidos en las protestas fue mi compañero de clases en la universidad. Me era angustioso pensar en que un conocido mío estuviera detenido en uno de esos centros de horror de la policía nacional. Par de veces me tocó caminar 8 kilómetros hasta mi casa por el cierre de vías. Intento verle el lado positivo a esas caminatas, y ahora me siento dispuesto a participar en un maratón.

¿Qué se ganó con 4 meses de furia? Además de estas lecciones aprendidas, muy poco, para no decir nada.
PD: Esto no es una lección aprendida de la experiencia, por ello no va numerada: el gobierno venezolano es un claro manipulador de información, al señalar que las protestas sólo ocurrían en las zonas pudientes de Caracas y otras zonas del país. Muchas protestas ocurrieron en sectores populares que fueron igualmente reprimidas.

15 de septiembre de 2017

Taller: "Iniciando un blog" (Caracas, 30/09/2017)


La Fundación Francisco Herrera Luque invita al Taller: "Iniciando un Blog", con el Internacionalista y bloguero Víctor Camacho, creador de la iniciativa www.blogarizate.tk, a realizarse el día Sábado, 30 de Septiembre de 2017, de 09:00 am. a 1:00 pm.

Contenido del Taller:
  • Nociones básicas de seguridad en la web
  • Importancia de tener un blog, ventajas y desventajas.
  • Herramientas y utilidades para el diseño del blog
  • Herramientas y consejos para manejos de contenido.
  • Integración con las redes sociales.
Costo: Bs. 8.000.

Límite de cupos: 20 participantes.

Pre-inscripción: Se puede realizar una pre-inscripción por aquí, la cual no garantiza el cupo el día del taller.

Inscripción: Para formalizar la inscripción y garantizar el cupo se debe cancelar el costo del taller a través de efectivo (el mismo día del taller), transferencia o depósito. La Fundación no cuenta con punto de venta. Los datos para transferencia o depósito son los siguientes:
Cuenta Corriente del Banco Mercantil: N° 0105-0021-41-1021543802, Rif. J-300030911, a nombre de Fundación Francisco Herrera Luque. Correo: fundacionherreraluque@gmail.com. Teléfono 0212 2147966.
En caso de transferencia o depósito es importante notificar la misma a los correos: fundacionherreraluque@gmail.com y blogarizate@gmail.com, indicando monto, número de referencia y nombre del participante.

INFORMACIÓN: Biblioteca Herrera Luque, 3ra. avenida entre 2da. y 3ra. transversal, Biblioteca Los Palos Grandes, sótano 2. www.fundacionherreraluque.tkfundacionherreraluque@gmail.com – - 0212 2147966
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